¿Por qué es tan importante el desayuno?

El desayuno es el eterno momento de encuentro en el que disfrutamos sentándonos a la mesa para degustar bollería o rebanadas de pan, acompañadas de una bebida caliente. Es un momento de consumo que, según los dietistas, no se debe tomar a la ligera, porque debe proporcionar un cuarto de los suministros diarios y aportar energía, fibras y vitaminas.

El pan sigue siendo el rey en la composición de esta comida, de hasta un 50 % para los adolescentes y un 61 % para los adultos (fuente: Observatorio del Pan). Con su aporte en glúcidos complejos, es el alimento ideal para no ceder al picoteo antes de la comida. Y sin embargo, está comprobado que solo un 60 % de los jóvenes entre 20 y 29 años desayunan por la mañana, por culpa de las tabletas y otros smartphones (fuente: CREDOC)¡Retrasan la hora de acostarse… pero también de levantarse! Por falta de tiempo, algunos prefieren saltarse el desayuno.

Frente a este fenómeno, hay una tendencia que cambia las costumbres y satisface a un mayor número de personas: los snacks. En efecto, cada vez hay más adeptos a la comida «de pie y deprisa», tanto que el desayuno tiende a modificar su estatus. Adiós a las rebanadas saboreadas en casa. Ahora, se prefiere pasar por una panadería o una cafetería antes de empezar un día bien cargado.

Para aprovechar esta nueva forma de nutrición, los actores del consumo fuera del domicilio (CHD) tienen buen cuidado en multiplicar las ofertas y diversificar su gama de productos. Y así, vemos aparecer nuevos espacios tipo «salón de té», pero también establecimientos «fast-casual», donde la calidad está unida a la rapidez.

¿Cuál es el resultado de esta moda? +5 % de visitas fuera del domicilio en 2016 (fuente: NPD Group). En relación con esta ola de snacks, un nuevo servicio adicional va viento en popa: el envío. En 2017, el desayuno muestra un crecimiento descarado de +162 % (fuente: Estudio 2018 Deliveroo).

Frente a este oleada, ¿cómo pueden los hosteleros y restaurantes tradicionales salir a flote? Pues estando atentos a las expectativas de los consumidores que, en la actualidad, se centran en la calidad y el factor «salud». El desayuno es un momento clave para destacar los productos de la tierra. La combinación de sencillez y autenticidad en la oferta sabrá deleitar a sus comensales. Pero el desayuno es también el momento para sus clientes de concederse un instante privilegiado desgustando sabores deliciosos e inéditos, salados o azucarados. La noción de «brunch» se lleva hoy todos los votos, y constituye una excelente oportunidad para atraer a una nueva clientela.