Viaje gourmet por Europa

¿Quiénes son los principales consumidores de croissants, napolitanas de chocolate y demás bollería* en Europa?

*Bollería fresca a base de masa hojaldrada y masa hojaldrada con levadura, como los croissants, las caracolas con pasas, las medialunas o las trenzas.
Consumo medio anual. Fuente: GIRA Consultancy & Reseach — Previsión y Estrategia — Consumo de bollería en Europa – 2015

Suecia

Los suecos acostumbran a hacer un descanso para el café o fika, ¡toda una tradición! Se reúnen varias veces al día en torno a una taza de café y una pieza de bollería, sobre todo la famosa kanelbulle. Este emblemático dulce sueco —un rollo de canela cubierto con azúcar— tiene incluso su propio día en el calendario nacional: ¡se le rinde homenaje el 4 de octubre!

España

Los españoles, son aficionados a desayunar fuera de casa, suelen decantarse por el croissant recubierto de sirope o de chocolate.

Gran Bretaña

Los ingleses consumen bollería de camino al trabajo. También les gusta en las pausas que realizan en las cafeterías, donde se sirven como acompañamiento a las bebidas calientes. Además de los imprescindibles croissants y napolitanas de chocolate, degustan exquisitas especialidades como el maple pecan.

Bélgica

Los belgas empiezan la jornada con bollería: con los tradicionales croissants y las napolitanas de chocolate, además de caracolas rellenas de crema pastelera o con pasas, o incluso el cramique, un brioche con mucha mantequilla y coronado por uvas pasas, entre los favoritos de las meriendas.

Francia

Para los franceses, la bollería es, ante todo, un placer que gusta compartir en familia. Se consume principalmente en el desayuno, sobre todo el croissant. Es el producto por excelencia, pero también en la merienda, donde destacan las napolitanas de chocolate, las caracolas con pasas, las medialunas rellenas de manzana además de otros bocados dulces.

Paises Bajos

En los Países Bajos, los croissants se utilizan como panecillos y se consumen, principalmente, en su versión salada. No obstante, la bollería también puede consumirse a lo largo del día, sobre todo por la tarde, a la hora del té.

Alemania

Al otro lado del Rin, los alemanes desayunan fuerte: los Brunnengipfel, pequeños croissants delicatessen cubiertos con baño de azúcar, comparten mesa con la charcutería y el queso, servidos en brötchen, los imprescindibles panecillos tradicionales.

Italia

Los italianos acompañan su cappuccino, toda una institución nacional, con un cornetto, un croissant a la italiana, relleno de mermelada, de chocolate o de crema pastelera. Se consume en un par de bocados en la barra de una cafetería, justo antes de ir al trabajo.

EN OTRAS PARTES DEL MUNDO…

En Asia, la bollería francesa vive un momento de esplendor, y los asiáticos hacen suyas las recetas clásicas reinterpretándolas para adaptarlas a los gustos locales, con productos más atractivos y sabores tradicionales.