Bollería ultracongelada

La flexibilidad al servicio de los artesanos

¡Ser artesano supone un gran desafío! Lejos de la panadería de antaño con su oferta reducida, los artesanos de hoy en día se debaten entre su estado de empresarios y de artistas. Conciliar estos dos estados es un perpetuo ejercicio de equilibrio que requiere grandes cualidades.
En vista de los artesanos que a menudo se ven interrumpidos por los muchos desafíos a los que se enfrentan a diario, como problemas de mano de obra, gamas de producto cada vez más amplias y, por supuesto, clientes cada vez más exigentes… ¿y si la bollería ultracongelada se convirtiera en su solución para responder a estas limitaciones?

La bollería ultracongelada es una solución alternativa, en ocasiones complementaria, que se adapta a sus necesidades y sus exigencias:

  • Para la elaboración matutina en grandes cantidades, los productos crudos que deben fermentarse y dorarse al huevo antes de la cocción requieren equipos y experiencia específicos.
  • En caso de emergencia o para las cocciones al final de la jornada, la bollería lista para cocer es más fácil y rápida de preparar (los productos ya están fermentados y dorados).

Este nuevo esquema de producción le permitirá ofrecer a sus exigentes clientes una excelente bollería crujiente y dorada, a la vez que simplifica su organización para que pueda volver a centrarse en el corazón de su saber hacer artesano, la elaboración de pan.

 

Utilizar bollería ultracongelada, es una garantía:

  • La misma calidad para toda su bollería, durante todo el año: tanto si se trata de los imprescindibles croissants y las napolitanas de chocolate, como de los minis, las caracolas de pasas o incluso las trenzas que atraen a numerosos paladares gourmet.
    – Una organización de la producción más flexible y reactiva, además de una solución eficaz para sus problemas de mano de obra.
  • Un ahorro de tiempo significativo en la preparación de su bollería, para disponer de más tiempo que dedicar a la elaboración de pan, o incluso a la diversificación de su oferta en los factores de crecimiento de su actividad (principalmente el snacking).
  • Control de los costes (gracias a productos de bollería con pesos calibrados y controlados) y, por consiguiente, de su rentabilidad.
  • Y, por último, una solución eficaz para los problemas de roturas y, por tanto, de la pérdida de volumen de negocio.

Pero, ¿en qué consiste exactamente la ultracongelación?
Se trata de un enfriamiento muy rápido de los alimentos al exponerlos a temperaturas muy bajas, de alrededor de -30 ºC a -40 ºC, para provocar la cristalización del agua que contienen las células.
Posteriormente, los alimentos deben conservarse a -18 ºC hasta su uso, por lo que es sumamente importante que todos los implicados en el proceso respeten la cadena del frío.
La ultracongelación, que combina dos medios naturales de conservación como son la reducción de la humedad y el frío, no transforma el producto, sino que lo estabiliza. Se trata de una técnica de conservación particularmente adaptada a la bollería, rica en materias secas y pobre en agua.